El campo deportivo de los Venados, en la Región 102, se convirtió este fin de semana en punto de reunión para cientos de familias cancunenses que celebraron el Día del Padre en una jornada con fuerte sello comunitario. La convocatoria corrió a cargo de los diputados locales Andrea González, Ricardo Velazco y Alberto Batún, junto con el diputado federal Humberto Aldana.
A pesar del calor de junio, el lugar se llenó desde temprano. Niños correteando entre las sillas, conversaciones que se alargaban sin prisa y la música como hilo conductor dieron a la tarde el tono de las celebraciones de barrio que conservan su raíz vecinal. Cada espacio disponible terminó ocupado por familias completas.
La presencia de Rafa Marín, invitado especial de la jornada, fue uno de los momentos más esperados. A su llegada se acercó directamente a los asistentes: estrechó manos, escuchó historias y dedicó tiempo a quienes querían intercambiar unas palabras. El ambiente, ya de por sí animado, derivó en baile colectivo cuando el grupo musical Los Papys tomó el escenario y la gente respondió de inmediato al ritmo.
Por encima del componente festivo, la jornada giró en torno a una idea central: la familia como espacio de encuentro y como base de la vida en comunidad. En una ciudad construida por personas que llegaron de distintos puntos del país y levantaron sus hogares a fuerza de trabajo diario, valores como la solidaridad, la responsabilidad y el sentido de pertenencia se asomaron como puntos en común entre los presentes.
En su intervención, Marín se apoyó en lo personal antes que en lo político. "Hoy no vengo a hablar de cargos ni de política. Vengo como hijo, como padre y como un hombre que sabe que detrás de cada familia hay historias de esfuerzo, sacrificio y amor que pocas veces se cuentan", dijo. Más adelante agregó que "ser padre no significa tener todas las respuestas. Significa estar presente; aprender a escuchar; levantarse cada mañana con la decisión de cuidar, orientar y acompañar".
El mensaje también miró hacia la historia de Cancún y hacia quienes la han edificado durante décadas. "Cancún es una ciudad construida por mujeres y hombres que llegaron con sueños, que trabajaron desde temprano y que hicieron de este lugar el hogar de sus hijos", señaló. Cerró con una reflexión que resonó entre el público: "Sigamos construyendo familias unidas y una comunidad donde nadie se sienta solo. Porque cuando una familia encuentra apoyo, también se fortalece Cancún y se fortalece Quintana Roo".
Mientras la música volvía a llenar el campo y las familias seguían compartiendo la tarde, el encuentro dejó una postal clara: una ciudad en plena transformación que sigue hallando en la convivencia y en la vida comunitaria algunos de sus puntos de apoyo más firmes.
